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Estreñimiento: remedios naturales y alimentación

Estreñimiento remedios naturales Estreñimiento remedios naturales: El estreñimiento o constipación es un trastorno orgánico caracterizado por una reducción en el número y peso normal de las deposiciones, y con frecuencia se relaciona a un endurecimiento de la textura de las heces. Su diagnóstico es difícil de determinar, dada la naturaleza subjetiva del problema y la dificultad de concretar el hábito intestinal normal, claramente influido por las diferencias socioculturales y dietéticas o alimenticias. En este sentido, la alimentación juega un papel muy importante, no sólo en la prevención del estreñimiento, sino también en su tratamiento y en la resolución de los síntomas. Sin embargo, en caso de padecer un cuadro de estreñimiento, debes consultar siempre con el médico, pues la causa del mismo puede ser muy diversa. Además, los alimentos favorecen el tránsito intestinal, pero por sí solos no solucionan el problema, excepto cuando el origen del problema es sólo nutricional.   Por otro lado, un incremento en los aportes de fibra a partir de cereales integrales, verduras y frutas, legumbres, frutos y frutas secas se asocia con el aumento en la frecuencia de las deposiciones y un mayor peso de las heces. La fibra actúa aumentado la masa fecal, estimulando los movimientos intestinales y facilitando la fluidez de las heces. Otro aspecto a tener en cuenta es aumentar la ingesta de líquidos, tanto con las comidas (sopas, gelatina, infusiones y fruta) como entre las comidas (agua y zumos naturales de fruta). También la dieta debe complementarse con una actividad física habitual que promueva el fortalecimiento de los músculos de la pared abdominal, es decir, aquellos que participan en la expulsión de las heces.   Tipos de constipación o estreñimiento

  • El estreñimiento por “tránsito intestinal lento” afecta en conjunto a todo el colon de manera homogénea. En este caso el dolor es producto de una irritación y una inflamación del
  • El estreñimiento “terminal” es un problema de expulsión relacionado con una perturbación de la dinámica El dolor es provocado por los esfuerzos y la dificultad para evacuar el recto.
  Los alimentos que previenen el estreñimiento
  • Bebidas: Agua, caldos, infusiones y zumos naturales normales o integrales (con pulpa y por tanto fibra, a diferencia de los normales) que no lleven limón, licuados de
  • Carnes, pescado, huevos y derivados: Todos, con la frecuencia que marcan las recomendaciones de alimentación equilibrada (3 a 5 veces por semana).
  • Cereales y patatas: Fécula de papa (patata), pastas alimenticias y en cuanto a otros cereales, preferir los integrales (pan, cereales y galletas integrales, muesli) a los refinados y limitar el consumo de arroz (ya que actúa como astringente) a 2 veces por semana, o mejor aún, combinarlo con legumbres y verduras; por ejemplo: arroz con guisantes, paella de verduras,
  • Frutas: Prácticamente todas; frescas, secas y cocidas, con piel y bien lavadas, salvo las que poseen poco agua como la banana, o las que actúan como astringente como la
  • Grasas: Aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja), mantequilla, margarinas vegetales y frutos
  • Leche y lácteos: Leche entera o Pero en especial se recomienda consumir con mayor frecuencia yogures y otros derivados lácteos con poca grasa.
  • Legumbres: Lentejas, garbanzos, alubias, habas y Se recomienda combinar solo con patata o arroz y verduras.
  • Verduras y hortalizas: Todas salvo las flatulentas, como la batata y la Preferiblemente consumir una ración diaria en crudo y preparada en ensalada.
  Hábitos de alimentación para combatir el estreñimiento
  • Llevar a cabo una alimentación variada y equilibrada, para asegurar que no se produzca ningún déficit de todos aquellos nutrientes que participan en el óptimo funcionamiento fisiológico.
  • Reducir la cantidad y frecuencia de consumo de azúcar y productos azucarados. Asimismo, evitar entre comidas las bebidas dulces y ácidas como los concentrados de frutas, los tentempiés y los alimentos pegajosos que se fijan entre los dientes (galletas, caramelos, ).
  • Comer de forma ordenada en un ambiente tranquilo y sin interferencias (televisión, radio, prensa, ), respetando los horarios de un día para otro y sin saltarse ninguna comida. Se recomienda masticar bien los alimentos, comer y beber despacio. A la vez, aumentar el número de comidas al día (5 a 6) para alcanzar la ingesta energética adecuada, ya que una dieta rica en fibra favorece la rápida sensación de saciedad.
  • Incluir los alimentos ricos en fibra en forma gradual. No se deben realizar cambios bruscos en la dieta en cuanto a su contenido en fibra, ya que pueden crear más gases y dolores intestinales, incluso diarreas. Lo adecuado es introducir en mayor cantidad o frecuencia de consumo los alimentos ricos en fibra: verduras cocinadas enteras (o en puré pero sin deshacer), ensaladas, frutas frescas, legumbres, cereales integrales, frutos y frutas
  • Beber abundante cantidad de líquidos, especialmente agua fresca y natural. Lo ideal son dos litros diarios, aunque con cuatro vasos ya se puede favorecer el movimiento intestinal. También son recomendables las infusiones, caldos desgrasados y los zumos de
  • El yogur y otras leches fermentadas contienen bacterias que ayudan a equilibrar la flora del intestino, mejoran las secreciones intestinales y estimulan el peristaltismo intestinal, por lo que están especialmente
  • Los aceites ejercen una importante acción favorecedora del movimiento intestinal por su potencial lubricante; por eso deben emplearse las cantidades adecuadas en la cocina y añadir también unas gotas de aceite a bocadillos y tostadas.
  • El meteorismo y la flatulencia mejoran con ayuda de infusiones carminativas, entre horas o después de las comidas. Lo mejor son las infusiones de menta, anís, salvia o de hinojo o bien una infusión de manzanilla con unos granos de anís verde, hinojo o
 

Cómo puedes incorporar más fibra a tu alimentación

La fibra es el material con que están cubiertas las células vegetales. Las células animales no poseen dicha fibra. Existen dos tipos de fibra en la dieta que ayudan a eliminar desechos: la soluble y la insoluble. La fibra soluble se encuentra en el salvado de avena, pan de centeno y las legumbres. Por su parte, la insoluble está presente en el trigo, maíz y arroz. Ambas resultan claves para controlar el peso y evitar trastornos como el estreñimiento. El consumo diario ideal de fibra está estimado en 30 gramos. Para incorporar una mayor cantidad de fibra a la dieta diaria es necesario consumir hortalizas como calabaza, zanahoria, remolacha, tomate, lechuga, espinaca cocida, para luego sumar poco a poco el resto de las verduras. Las frutas deben consumirse peladas y cocidas o en almíbar dietético, luego crudas. Se deben reemplazar los panes blancos por el pan integral, igual con las galletas. El arroz también tiene que ser integral. Lo que sí hay que tener en cuenta es que la fibra en el estómago e intestino aumenta de volumen, por lo tanto hay que ingerir mucho más líquido (agua).  

Una receta con alto contenido de fibra

Frijoles negros con arroz integral: Los frijoles negros pueden servirse sobre el arroz o como una sopa sustanciosa.   Ingredientes:
  • 1 libra de frijoles negros, lavados y escurridos
  • 6 tazas de agua
  • 2 hojas de laurel
  • 1/2 cucharadita de sal (opcional)
  • 1/4 cucharadita de pimienta
  • 100 gramos de jamón magro o jamón de pavo, en trozos
  • 2 cucharadas aceite de oliva
  • 1 taza de cebolla picada
  • 1 pimiento verde, picado
  • 1 diente de ajo, machacado
  • 4 tazas de arroz integral cocido, caliente
  • 8 anillos de cebolla dulce, frescos
  Preparación: Colocar los frijoles en una olla grande y agregar suficiente agua para cubrirlos. Calentar a fuego mediano-alto hasta que hierva. Hervir durante 2 minutos y quitar del fuego. Tapar la olla. Dejar reposar durante una hora y quitarles el agua. Agregarle a los frijoles 6 tazas de agua, las hojas de laurel, la sal y la pimienta. Por último, agregar el jamón y revolver. Volver a hervir a fuego mediano. Reducir el fuego y tapar la olla. Hervir a fuego lento durante 2 horas, agregándole más agua si es necesario. Sacar las hojas de laurel. En un sartén pequeño, calentar el aceite de oliva a fuego muy bajo. Agregar la cebolla, el pimiento y el ajo. Sofreír unos minutos. Combinar los vegetales fritos con los frijoles. Servir el arroz en platos individuales y verter una porción de frijoles encima. Decorar cada plato con un aro de cebolla. Rinde 8 porciones.   Por porción: 320 calorías; 5.5 gramos de grasa; 9 gramos de fibra.